Visitar la Casona Laplacette es sumergirse en la historia del pueblo, conocer nuestras más profundas raíces. Recorrer sus salas y habitaciones nos lleva a revivir un pasado lejano. Sus espacios están impregnados de pequeñas historias de vida; historias de personas de carne y hueso que moldearon el desarrollo de nuestra querida ciudad. Allí vivió el fundador del pueblo, también sus hijos y nietos. Hoy, convertida en museo, la Casona abre sus puertas al público con una variada gama de propuestas para visitar y conocer: la Casita de las Muñecas, la Sala de Armas, la habitación de Casimiro Laplacette, el Hall Central destinado a contar la historia de la familia, el Comedor Principal, la Sala de Frescos, el inmenso jardín con sus innumerables variedades de plantas y especies vegetales, el patio trasero y sus cañones históricos.
Hoy el Museo Casona Laplacette presenta una nueva atracción: El sótano. Conservado de manera prácticamente intacta, este espacio enigmático y siempre misterioso de la casa, nos lleva a revivir su uso familiar durante los 117 años que habitó la familia el lugar. Un uso destinado a la conservación de alimentos y bebidas, pero también a la seguridad de los habitantes de la casa.
Su historia:
Debido a que el sótano poseía características especiales en cuanto a temperatura, humedad y escasa luz solar, a lo largo de los años la familia Laplacette lo utilizó para la conservación de alimentos y bebidas (vino y licores, fundamentalmente). La familia brindaba especial dedicación a la elaboración, preservación y consumo de estos.
En épocas en que la casa no contaba con servicio de electricidad, el sótano servía para descansar o añejar chacinados y conservas que se confeccionaban en la quinta.
También era utilizado para seguridad: A fines del siglo XIX La Madrid era un lugar despoblado, y la quinta (lugar donde se hallaba la casona) estaba ubicada a unos 800 metros de la civilización. Por lo tanto, y fundamentalmente de noche, era un sitio vulnerable. Por ese motivo los adultos utilizaban el sótano para resguardar y brindar seguridad a los más pequeños de la casa ante cualquier amenaza exterior.
El sótano y las demás dependencias de la casa se pueden visitar, de manera gratuita, de lunes a viernes de 7 a 12 y de 13.30 a 18.30 hs.
Los esperamos!
