Las figuritas del Mundial de fútbol continúan generando un fenómeno pocas veces visto, no sólo en La Madrid sino también en diversas partes del mundo.
El último viernes, día en que habitualmente llegan las figuritas, llovió y a pesar de que las condiciones climáticas no eran las ideales para aguardar al aire libre, muchos chicos -y grandes- esperaron a que se pusiera en marcha la venta. No fue la imagen de semanas anteriores pero sí hubo una cuantiosa cola. “Es algo increíble. Nunca había pasado algo semejante”, resume Edgardo Segui, el propietario del negocio donde se venden. “No es únicamente acá, sino en todos los lugares donde se venden”, apuntó el comerciante y detalló que por la alta demanda decidió que un día en especial se habilita a los compradores de la ciudad y otros para los de las localidades “para que todos tengan oportunidad de comprarlas”.
