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Personajes: UN HOMBRE DE CORAJE

Se llamaba ALFREDO LARROSA pero le decían “Lelo”. Una persona de coraje

Se llamaba ALFREDO LARROSA pero le decían “Lelo”. Una persona de coraje.

De estatura normal. Regordeton. Cabellos rubios lacios. Mejillas rosadas. Respetuoso y de buenos modales. Vestía siempre de bombacha y corralera gris, camisa blanca, chambergo, pañuelo al cuello de color blanco, botas acordonadas, el poncho sobre los hombros y el revolver en la cintura.

Era todo un personaje.. amigo de políticos, enemigo acérrimo de la policía y temido por algunos parroquianos de los lugares donde asistía.

Oriundo de la localidad de La Colina había formado pareja con “la Pecha Martínez” conocido personaje de esa localidad.

Su vida de trabajo transcurrió como peón de campo en distintos establecimientos rurales de la zona.

Sus incursiones en el mundillo del juego, las carreras de caballos y las casas de citas comenzaron cuando era muy joven. De allí en más iniciaría un largo peregrinaje por bares, canchas de pelota, carreras hípicas y todo otro lugar donde se pudiera jugar por dinero.

Así comenzaría a intervenir en diversos altercados. El primero de ellos a los diecinueve años donde en un bar por cuestiones de juego, aplicó varios puntazos a un parroquiano apodado “el Turco”.

Su peregrinaje seguiría con otros sucesos. La muerte de dos policías hecho ocurrido en Huanguelén en una discusión por cuestiones del momento, lo que le costo una condena de diecisiete años de prisión. Pasados doce años privado de su libertad pudo salir en libertad debido a su buena conducta.

Su itinerario no terminaría así. Codiciado por mas de una dama de esa época. Cobijado por políticos, hacía temblar a la policía. No había quien se animara a detenerlo cuando estaba ebrio .Hasta los parroquianos le temían cuando entraba a algún bar.

Su odio demencial hacia la policía era muy grande .Siempre manifestaba que por culpa de los milicos (como el afirmaba) había pasado su juventud tras las rejas.

En el año 1957 en vísperas de las elecciones sostendría un tiroteo con dos oficiales de las fuerzas armadas en la estación local del ferrocarril Roca lo que le costó una segunda condena de seis años en el penal de Sierra Chica.

Viejo ya y en libertad, manifestaba que siempre había trabajado lo suficiente y se dedicó a trajinar por los bares hasta que un día cansado de tanto desamparo puso fin a su vida descerrajándose dos balazos.

Así terminaron los días de este personaje que en un tiempo pasado inspiro temor con su presencia .Aunque dentro de su alma había un ser humano quebrado por el dolor y el sufrimiento.

Otras versiones indican que su muerte se produjo a raíz de una discusión con un linyera que le asesto dos tiros con su propia arma.

MARIA ANGELICA FIDALGO.

(Este relato participo en la revista que la Federación de Educadores Bonaerenses presentó en la Feria del Libro en mayo de 2001).

Foto: La Colina / Juan Carlos Riccelli

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