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PERSONAJES: EL QUICHO

Su nombre y su característico apodo “EL QUICHO” o “EL LOCO CARRIQUIRI”

Su nombre y su característico apodo “EL QUICHO” o “EL LOCO CARRIQUIRI” Son toda una leyenda para General La Madrid.

Se llamaba Alberto Villafañe. Vivía con su madre en el pequeño poblado de la Colina (partido de Gral .La Madrid) que asomaba al futuro como un pueblo emprendedor y pujante.

Allí transcurría su infancia humilde entre juegos, sueños y su madre a la que adoraba y murió a manos de un ladrón que le quitó la vida para robarle veinte centavos. Por ese motivo perdió un poco la razón y comenzó su vida de trashumante.

Se lo veía caminar por las vías del ferrocarril siguiendo el rumbo a Coronel Suarez y a veces a las Martinetas.

Viva de la caridad ajena y de las manos generosas que le alcanzaban unas monedas, ropa y comida.

A fines del año 1927 fue llamado a cumplir con el servicio militar donde por poco tiempo le tocó el trabajo de desempeñar tareas en el antiguo polígono de tiro que existió en las calles Garay y Pichincha de la Capital Federal. Por ese motivo siempre afirmaba “yo soy clase 1927 Regimiento Garay Pichincha”.Allí estuvo aproximadamente tres meses trabajando en pequeñas tareas hasta que se autorizó la baja por encontrarle una discapacidad.

Su vida fue un eterno deambular por las calles del pueblo durmiendo en los zaguanes o mendigando unas monedas para comprar cigarrillos.

Una persona caritativa le cedió una vieja tapera en el antiguo camino a Las Martinetas donde paso gran parte de su vida.

Era “EL QUICHO” personaje característico del pueblo. Su parada obligatoria lo del Chino Fittipaldi donde a cambio de unos mandados recibía un dinero y algún atado de Caburé.

Su lema: “me das un marrón hijo” y su perfil eterno con el puro de hoja en los labios.

Los vagonetas del pueblo lo molestaban siguiéndole al grito de Quichito .Quicho,loco Carriquiri hasta que lo hacían enojar y los sacaba corriendo.

Viejo ya alguien se apiadó de él y logró su internación en el Asilo de Acianos local, hasta que un día él que era un trashumante se comió de golpe todas las veredas y calles del pueblo y partió rumbo a la eternidad.

Un gran personaje querido por todos que se convirtió en una leyenda de las muchas que circulan en General La Madrid.

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