Dios es argentino pero atiende en “la ciudad de las diagonales”
“Dios es argentino pero atiende en Buenos Aires”, es un dicho que se escucha muy a menudo por estos lados
“Dios es argentino pero atiende en Buenos Aires”, es un dicho que se escucha muy a menudo por estos lados. En algunos casos habría que decir más bien: “Dios es argentino pero atiende en la ciudad de las diagonales”, léase esta última como La Plata, capital de la Provincia y donde se “cuece” los destinos de las políticas públicas. Recientemente se anunció la apertura del llamado a licitación para la construcción de la Casa de Buenos Aires en La Madrid. La inversión superará los 170 millones de pesos y en el edificio funcionarán los organismos que dependen del Estado bonaerense. El intendente Martín Randazzo contó que “es un tema que veníamos trabajando hace un tiempo” y que estará ubicado en el triángulo lindero al paso a nivel sur, en el barrio Chino.
El jefe comunal ponderó que “servirá para unir” una parte y otra de la ciudad como si realmente en La Madrid existieran esas barreras sociales, arquitectónicas u otras de un lado y otro de la vía. Es cierto que las decisiones corresponden por parte del Ejecutivo. Pero ¿se justifica invertir la friolera en la construcción de un edificio desde “0”? Es más si se consultara a los vecinos de barrio Chino la respuesta seguramente sería que esa plata la utilicen para sacar la planta cerealera que desde hace cinco décadas los obliga a escuchar ruidos a deshora y lidiar con la granza. Y más aún se podría comparar con la inversión en educación: el edificio de la ES N° 2 costará en la primera etapa 30 millones de pesos, la Casa 170. Pero lo que se explica desde el Palacio Municipal es que “la plata llega para esa obra y no para otra”. Claro que la administración de Randazzo no es la única que ha debido obedecer al dedo de “la ciudad de las diagonales”. Cuánto debate trajo la “peatonal” de la calle Mitre. Allá por 2013 el entonces Juan Carlos Pellitta firmó el convenio con el gobierno nacional del programa "Más Cerca: Más Municipios, Mejor País, Más Patria". La inversión se estimaba en unos 3 millones de pesos y fue inaugurada un año después. Finalmente nunca funcionó como peatonal y muchos vecinos criticaron la decisión, aunque eran tiempos de bonanza económica. Como sostienen “Dios es argentino pero atiende en Buenos Aires” y mientras siga ocurriendo eso, funcionarios y legisladores que están realmente lejos no sabrán cuáles son las necesidades reales del pueblo
