El Gobierno de la provincia de Buenos Aires presentó el protocolo para el regreso de las clases presenciales, previsto para el 1° de marzo. Entre las principales medidas se determinó que la rotación se hará en forma semanal, en el caso de aquellas escuelas que por su situación edilicia deban dividir en grupos a los alumnos para prevenir el coronavirus, y que los chicos irán a la escuela 4 horas.
Se definió una serie de pautas orientativas y obligatorias como el uso de tapaboca para los estudiantes desde el Nivel Primario en adelante. A partir de la sala de 3 de Nivel Inicial se promueve su uso todo el tiempo que sea posible. Y los docentes y auxiliares deberán utilizar además máscaras de acetato.
En las aulas se debe mantener una distancia de 1,5 metros entre estudiantes y de 2 metros con la o el docente. Además, en los espacios comunes, la distancia social debe ser de 2 metros.
Las clases presenciales se organizan en bloques de una duración máxima de 90 minutos, separados entre sí por un tiempo de descanso de al menos 5 minutos. El protocolo agrega que entre bloques de enseñanza hay un tiempo para el descanso y la higiene personal, donde se debe respetar el distanciamiento físico. Y aclara que durante la permanencia en la escuela, no se realizarán juegos de contacto ni se compartirán juguetes o elementos personales.
Respecto a las pautas de ingreso y egreso de la escuela, se coordinarán horarios escalonados para evitar concentraciones. También se controla la temperatura corporal a todas las personas que ingresen en el establecimiento educativo. El máxima admitida será 37.4 ºC.
Cada estudiante deberá llevar tapaboca y los útiles indispensables que indique su docente. También puede llevar una botella con agua y alguna colación ya que en esta etapa, los comedores y los kioscos escolares permanecen cerrados.
Los estudiantes tienen que presentar una declaración jurada firmada por la persona adulta responsable (o el mecanismo que la reemplace en el futuro), dejando constancia de que se encuentran en condiciones de salud para asistir al establecimiento educativo y que frente a la aparición de síntomas compatibles con COVID -19 no asistirán a la escuela y notificarán inmediatamente la situación al establecimiento. La declaración jurada es un requisito indispensable para ingresar a la escuela.
Además, el protocolo establece que la organización del trabajo docente se desarrolla de acuerdo a la carga horaria de las designaciones y según la materia o el área. En este sentido, el personal de la escuela debe tener vigente el permiso de la aplicación CUIDAR.
Respecto a la modalidad presencial y cómo se organizarán los grupos de estudiantes, el protocolo prioriza la asistencia de los alumnos. Sin embargo, aclara que habrá tres modalidades de escolarización para aquellas instituciones que no puedan aplicar las pautas generales.
Presencialidad completa: los estudiantes tendrán clases presenciales de lunes a viernes, durante 4 horas, todas las semanas.
Semipresencial o combinada: los estudiantes alternarán clases presenciales y actividades educativas no presenciales cuando las aulas no cuentan con el espacio suficiente.
Continuidad pedagógica no presencial: se garantizará la continuidad pedagógica no presencial acompañada a los estudiantes que estén dentro de los grupos de riesgo o convivan con personas en esa situación; a aquellos que residan en distritos que se encuentren en ASPO y concurran a escuelas de distritos en DISPO; y finalmente quienes por decisión de las autoridades educativas o sanitarias jurisdiccionales no puedan habilitar las actividades presenciales por un tiempo determinado.
¿Cómo debe actuar la escuela ante la aparición de un caso sospechoso?
– Aislar a la persona en el sector previamente identificado para este fin. La persona deberá permanecer con barbijo quirúrgico y máscara facial de acetato.
– Contactar inmediatamente al sistema de emergencias de salud local para su evaluación.
– Autorizar a la persona con síntomas leves -siempre que tenga forma de traslado adecuada- a retirarse del establecimiento a su domicilio y realizar la consulta con el efector de salud correspondiente.
– Notificar toda sospecha de COVID-19 a la autoridad sanitaria local y a la persona adulta responsable de la o el estudiante, en caso de corresponder.
– Si la persona requiere algún tipo de asistencia, el contacto deberá ser mínimo, con tapabocas y máscara facial y con lavado de manos antes y después de la asistencia.
– No se requiere ninguna limpieza o desinfección adicional, más allá de la estipulada en el protocolo.
– Identificar los posibles contactos estrechos en caso de que la autoridad sanitaria disponga el aislamiento.
Qué debe hacer la escuela ante un caso confirmado de COVID-19
– Si el caso confirmado es de un docente se deberá aislar durante 14 días corridos al o los grupos con los que estuvo en contacto las 48 horas anteriores al inicio de los síntomas o a la realización del test, en caso de que la persona sea asintomática.
– Si el caso confirmado es de un estudiante, se deberá aislar, durante 14 días corridos, al grupo al cual pertenece y a las y los docentes que le hayan impartido clases hasta 48 horas anteriores al inicio de los síntomas o a la realización del test, en caso de que la persona sea asintomática.
– Ante la presencia de un caso sospechoso se tomarán las mismas medidas de aislamiento hasta la confirmación o descarte de la situación. Si el caso sospechoso es descartado por la autoridad sanitaria, el grupo de estudiantes y el o la docente retoman las actividades presenciales.
