Visitas en el Camping
Una familia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires visita el balneario de General La Madrid
Una familia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires visita el balneario de General La Madrid. Ya han estado en otra oportunidad en la ciudad. Cristina y Abel junto a sus hijos disfrutaron del espacio desde el sábado y destacaron “su belleza” y “la tranquilidad”, y lo describieron como “un paraíso”.
La familia oriunda de Villa Lugano recorre distintos pueblos de la provincia de Buenos Aires y han compartido su experiencia a través de Facebook.
“Pasamos datos de los lugares y de las “perlitas”. Hace dos años vinimos a conocerlo y nos quedamos enamorados, es un lugar imperdible. No hemos encontrado un lugar como este, nos parece mágico”, señalaron. “La gente es maravillosa. El año pasado vinimos con mis padres y pedimos que nos alquilaran una casita rodante, una familia nos ofreció prestárnosla; la hospitalidad no tiene valor”, apuntó Cristina que rescató “la limpieza, la gente es amable, los baños, los servicios, que no lo vimos en otros lados, mucho menos en un predio municipal”.
“Es un lugar para venir a visitar y disfrutar varios días. Conocimos a la gente sin conocerla, se ofrecieron a ayudarnos. Son gente hermosa que nos brindó su apoyo y se comunicaban con nosotros a lo largo del año y es súper emocionante”, contó la mujer. “Desde que nos casamos soñamos con recorrer. Ella se contacta por Facebook y así arrancamos. Es hermoso despertarte con los pajaritos, andamos todo el día pero descansamos”, mencionó Abel. La familia tiene un itinerario de viaje por 21 días, cuatro de ellos estuvieron en La Madrid y partieron rumbo a Sierra de la Ventana.
“Es hermoso, disfrutamos mucho. Nunca nos gustó ir a lugares con mucha gente porque no nos llama la atención; preferimos ir a las playas del sur de la provincia pero cuando vemos avenida y edificios le escapamos, preferimos los lugares más tranquilos”, mencionaron. “Está hermoso, no te dan ganas de levantarte de la reposera. Es accesible. Hay campings municipales que valen 2 o 3 veces más (que el de La Madrid) y no son ni un cuarto de lo bello que es este. El lugar maravilloso por donde lo mires, es genial”, indicaron y apuntaron que se van “con recuerdos únicos. Ver la cara de asombrado de tu hijo, para un padre, es impagable más cuando lo ves todo el tiempo con la computadora o el celular y acá está dos o tres horas mirando el arroyo”. Además destacaron la tranquilidad del lugar. “Es una alternativa a la costa, vengan todos para acá”, convocaron Cristina y Abel.
Foto: Cristina Carballo, Abel Ramirez junto a sus hijos Tobias (10) y Mateo (8)
