La Municipalidad y la Policía reforzarán los controles para el fin de año. Así lo confirmó el coordinador de Seguridad, Marcelo Haag. El funcionario comentó que se trabajará en la prevención “en distintos puntos de la ciudad y en los accesos” y también se montará un operativo en los bares y cervecerías.
Haag enfatizó que “no se van a permitir fiestas masivas” y las reuniones públicas serán “bajo protocolo”. En el caso de los encuentros familiares recomendó “que se hagan al aire libre o en lugares ventilados”. Recordó además que en La Madrid rige un máximo de participantes en las reuniones afectivas: 20 personas.
“La gente que tiene la necesidad de encontrarse con sus amigos y familias, y en un año no habitual las fiestas tienen que ser distintas”, apuntó el responsable de Seguridad e indicó que al igual que en Navidad se decidió ampliar el cupo en los bares y cervecerías a 100 personas que garanticen el funcionamiento y el cumplimiento del protocolo sanitario.
Mencionó que en esta oportunidad cada comercio deberá contar con dos personas de seguridad privada y se apostarán dos policías. Además, personal del área de Transito hará controles rotativos y en los lugares que se pueda se hará el cierre de las calles; a esto se sumará el patrullaje de la Policía Comunal y el CPR. “La logística de trabajo es importante y dinámica. Trataremos de estar cerca para que se desarrolle una noche tranquila”, indicó. Comunicó también que “La Madrid se ha expandido y hay mucho movimiento por eso hay un plan operativo para llegar a la mayor cantidad de lugares posibles”.
Admitió que han ocurrido fiestas clandestinas y aunque “es muy difícil que llegue la policía en tiempo y forma, se pudo detectar una con más de 60 personas, se pudo actuar y el juez está investigando”, detalló.
“Hay una clara diferencia entre un encuentro familiar y una fiesta donde hay más de 60 personas donde no existe protocolo, ahí es donde la Policía y todo el operativo va a actuar”, anticipó. El control de la policía y de tránsito se va a hacer en la ruta, también se harán los controles de alcoholemia habituales y más de 35 efectivos patrullarán la zona urbana, las quintas y los campos. “Se sumará a los dueños de los locales que tienen que jugar a favor haciendo cumplir el protocolo”, cerró Marcelo Haag.
