Ingenieros Agrónomos de General La Madrid
analizaron el estado de los cultivos de la campaña fina en los campos locales y
advirtieron sobre las necesidades “casi urgentes” de precipitaciones para que
no afecte los rindes de las futuras cosechas.
Hasta ahora el acumulado de lluvias en este 2020 supera apenas los 600 milímetros. El verano y hasta el principio del otoño las precipitaciones fueron regulares, con un promedio superior al centenar de milímetros mensuales. Sin embargo desde mayo los registros cayeron estrepitosamente.
“Hoy los cultivos están en buen estado pero hay necesidad de lluvias porque comienza la etapa de “encañado” cuando mayor cantidad de humedad necesita el sembrado”, explicaron los profesionales consultados.
Según detallaron los Ingenieros, estamos transitando el fenómeno de “Niña débil” por lo que las precipitaciones tendrían que normalizarse durante la primavera.
Un informe del INTA señaló que la particularidad del fenómeno la disponibilidad de agua ajustada, los cambios bruscos, el incremento de los días consecutivos sin lluvias, las lluvias no regionalizadas, dispares e irregulares, y las heladas, marcan un contexto complejo para la campaña agrícola gruesa.
Se detalló que se está atravesando un ciclo de años más secos y es probable que la primavera y el verano tengan algunos milímetros por debajo de los valores normales.
