
El balneario “Eduardo Baraboglia” es visitado a diario por mucha gente y la bicisenda es un espacio muy utilizado por quienes quieren llegar hasta allí o realizar alguna disciplina deportiva. Esta tiene un importante problema -sobre todo en horarios nocturnos- que necesita una solución: la falta de iluminación.
La escasa visual se debe a una multiplicidad de factores. No hay luces que enfoquen hacia la traza, desde el paso a nivel hasta la entrada al balneario; además las copas de los árboles incrementan la oscuridad.
Quien circule por el lugar cuando ya no hay luz natural sabrá que hay lugares donde se va “a tientas”.
El que camina o corre debe elegir ir por el centro de la senda porque hay sectores donde los bordes están rotos o levantados, lo que puede generar un riesgo. Los ciclistas -a los que se ha solicitado que usen este espacio- deben ir “adivinando” por donde circulan, más si deben bajar al pasto (al ser angosta, cuando cruzan a una persona de a pie se debe optar por esto) Pero el mayor riesgo es para quienes tiene movilidad reducida o utilizan carritos.
Foto: ilustrativa